Cuando el western pasó de los vaqueros cantantes a los cazarrecompensas con gabardina
Esos locos cuatreros, rodada en La Pedriza entre otras localizaciones españolas, cumple cuarenta años de su estreno en España.
Esos locos cuatreros cumple cuarenta años de su estreno en España. El 10 de julio de 1986, los cines Gran Vía, Peñalver y La Vaguada, de Madrid, estrenaban la nueva comedia de Hugh Wilson, el director de Loca academia de policía, protagonizada por Tom Berenger, el célebre intérprete de Platoon, en este caso una comedia que revisita el mundo western, con el título de Rustlers’ Rhapsody, Esos locos cuatreros, rodada en La Pedriza, Manzanares El Real, entre otras localizaciones españolas.

Tom Berenger en “Esos locos cuatreros”. La Pedriza, Manzanares El Real.
Coproducción de David Giler-Walter Hill para Paramount, con la española Impala de José A. Vicuña, Esos locos cuatreros tiene interés no solo por estar rodada en nuestros paisajes, si no también porque alude en forma de comedia amable, a la historia del cine del oeste, desde los vaqueros cantantes en el cine en blanco y negro de Hollywood, hasta los cazarrecompensas y forajidos con gabardina del Eurowestern que tanto proliferó en nuestro país.
Se trata de un proyecto de Hugh Wilson, quien creció influenciado por las matinés de películas western, al igual que el productor de la película, Walter Hill, reivindicado cineasta tanto por sus películas de acción como The Warriors, los amos de la noche, como por sus westerns como Forajidos de leyenda. Y es que este proyecto se gesta en uno de esos momentos en los que el género renace, en aquellos años con títulos como El jinete pálido o Silverado.

Póster alemán de “Esos locos cuatreros” de Hugh Wilson.
Rodada en otoño de 1984, en las provincias de Granada (en La Calahorra, Guadix, secuencias ferroviarias) y Almería (en Tabernas, decorados Western Leone y Fort Bravo) cuenta con importante metraje filmado en La Pedriza, Manzanares El Real (Madrid), y en los extintos Estudios Bronston de Madrid, después llamados Estudios Buñuel. Así lo reflejaba la prensa de la época que cubría el rodaje: “Apenas traspasado el umbral de los viejos estudios Bronston, recientemente rehabilitados, nos introducimos en el Lejano Oeste. Una carreta pequeña, trastos diversos, un hogar encendido y ropa colgada en cuerdas, ambienta la escena. Es – nos dice José Luis Alcaine, director de fotografía de la película – la reconstrucción de una pedrera, de noche, resulta más practico hacer el efecto noche aquí en el estudio, evitando además el frío de la montaña”. Y es que la parte del campamento del personaje protagonista interpretado por Berenger, el vaquero Rex O´Herlihan, se recreó en las fincas de El Rodaje en Manzanares El Real, una de las localizaciones más frecuentadas por los rodajes western, recreándose a su vez el pedregal en los estudios madrileños para las secuencias nocturnas, junto a otros decorados interiores.

Tom Berenger en “Esos locos cuatreros”. La Pedriza, Manzanares El Real.
Y es que en la elección de las localizaciones mucho tuvo que ver el diseñador de producción de la película, el oscarizado Gil Parrondo, decorador, como a él le gustaba que le llamaran, quien había rodado en La Pedriza ya en los tiempos de la posguerra, y posteriormente localiza rodajes como el de El regreso de los mosqueteros. Parrondo fue uno de los reputados técnicos de España que participaron en el film, ya que como señalaba el coproductor Vicuña, “El prestigio actual de los técnicos españoles, ha hecho que prácticamente todo el equipo, sea de este país”, apostillando el propio director Hugh Wilson: “Cuando vi El Sur, dije que Alcaine sería el director de fotografía; lo prefiero a cualquier americano”.
La imagen de Tom Berenger cabalgando sobre su caballo en Esos locos cuatreros, coprotagonizada por Andy Griffith, Fernando Rey, Marilu Herner, G.W. Bailey y el hijo de John Wayne, Patrick Wayne, quien ya había rodado en La Pedriza, Simbad y el ojo del tigre, sirve precisamente de portada de la nueva edición del libro “Rocas en el celuloide. Manzanares El Real y La Pedriza como plató cinematográfico”, de Víctor Matellano, editado por ac El Real de Manzanares junto al consistorio local, y en el que esta ac Colmenar Viejo, Tierra de Cine ha colaborado aportando material gráfico del archivo.
